Pueblo en juego — 3 febrero, 2014 at 9:29 am

Un león en el Tarafa

Combate de boxeo en la plaza de Toros de Alicante

Combate de boxeo en la Plaza de Toros de Alicante

José Ramón García Gandía/Carlos Torres

Hubo un tiempo en el que frente a la iglesia, en el carrico del Tío Leandro, patria chica de Tarzán y de traviesos monaguillos, se vendían unos caramelos de café con leche y mucha azúcar. Los niños guardaban con tesón el papel que los recubría pues, más allá de su empalagoso sabor, los caramelos tenían su tesoro más preciado en el envoltorio; si se lograban acumular varios de ellos se podían conseguir unos guantes de boxeo de plástico hueco. Por aquel entonces, la televisión emitía combates por la noche y los niños más afortunados conseguían que sus padres, no sin poca súplica, les dejaran quedarse a verlos con ellos mientras los demás se acostaban. Aquellos niños crecieron con la imponente figura de Urtain zafándose del peligro y anhelaban unos guantes de plástico para no tener que emular las hazañas del guipuzcoano con las manos desnudas. Quién sabe si de de haber conocido los rugidos que venían de río adentro, aquellos pequeños chiquillos, bombardeados por los mayúsculos mitos del franquismo, hubieran tenido que seguir mirando al norte para escoger a su héroe del cuadrilátero.

Los inicios

Puede que, hoy en día, sorprenda tal pasión por este deporte, pero el boxeo llegó a ser tan popular en la provincia de Alicante que hubo una época que hasta el mismísimo José Legrá, el Puma de Baracoa, llegó a pelear con licencia de la Federación Alicantina. Fueron las tardes en el coso taurino de la plaza de España y en teatro de Verano donde se formó esta tradición pugilística; y en aquellas lonas, donde pelearon deportistas de toda España y algunos llegados del extranjero, también se hizo un hueco el aspense, Paco Calpena, un peso welter que debutó como profesional el 27 de julio de 1926 en el Centre Catalá de Sant Feliu de Llobregat, ganando por puntos en seis asaltos.

Calpena disputó ocho combates en su gira catalana con un balance de seis victorias, una derrota y un combate nulo. Después, tras regresar a Aspe, sus zarpazos le sirvieron para ganarse el apodo de “El león del Tarafa”. Tal debía ser la expectación que se organizó un combate en el teatro Wagner organizado por el dueño del teatro y la Federación levantina de Boxeo. El duelo contó con la presencia del mencionado púgil áspense y del boxeador alicantino Penalva, excampeón de Levante de los pesos libres. Calpena venció en el cuarto round con un directo en el estómago que obligó a Penalva a abandonar el combate. Así narraba el diario El Luchador la pelea: “No somos versados en esta clase de deportes, pero tenemos que hacer presentes que los árbitros y jueces se mostraron ecuánimes en todos los combates, y la demostración de esto que decimos está en que el público sabía por intuición el resultado de estos (…). Penalva, que es como si dijéramos un pájaro corrido, en esto del boxeo, apenas vió (sic) la envergadura de Calpena, se atrincheró en su tecnicismo de carruzo en estas lides”.

Puede que el éxito de un boxeador no resida en la fuerza con la que es capaz de dar los golpes, si no en saber cuántos se ha de encajar antes de poder devolver el primero. Quién sabe, lo cierto es que Paco Calpena nunca fue de los que esperan: “es un formidable golpeador y no menos encajador; en la pelea, siempre se le ve a la ofensiva; Penalva, como digo antes, apenas vió  la acometividad de sus puños, que caían como lluvia en su cuerpo, se entregaba al socorrido estilo del cuerpo a cuerpo, aunque con todos estos trucos no se libraba de ser castigado duramente en los flancos”, proseguía la crónica. El teatro Wagner, crecido por los avances del local debió rugir casi tanto como el León: “En el cuarto round, en un cuerpo a cuerpo, con un directo en el estómago, lo tiró Calpena a Penalva contra la cuerdas, pidiendo al momento la asistencia facultativa diciendo que se había lastimado la muñeca derecha. Los doctores, Caltayud y Pavía[1]dictaminaron que se encontraba útil para seguir el combate, a lo que se negó él, acordando los jueces que perdería”, decía el corresponsal. Tal debió ser la fuerza con la que se empleó Calpena que en el autor de la crónica se aventuró a pronosticar el futuro: “Creemos que en el combate de revancha, vencerá el León del Tarafa por k.o”.[2]

Después de aquel combate en el Wagner, el de Aspe se anotaría una victoria más. En esta ocasión venció contra Morey, en la plaza de Toros de Alicante. Fue entonces cuando Calpena decidió que había llegado el momento de dar un pequeño paso al frente y el 30 de septiembre se citó para una pelea contra Pedro Sáez. Era su primer gran reto, el rival llegaba a la cita con un palmarés de 41 victorias, 14 derrotas y tres combates nulos. Es decir, era todo un profesional. Aquella batalla tuvo lugar en el Cine Monumental-Salón Moderno y, aunque perdió por los puntos contra aquel púgil mucho más experimentado, el León peleó hasta el final.  Sin embargo, para un boxeador como Calpena, que apenas acumulaba diez combates en su haber, aquella derrota le sirvió para ganar prestigio y convertirse en un habitual de las veladas que se celebraban en el teatro de Verano y en la plaza de Toros de Alicante.

Un científico para el Monstruo.

Foto 0La carrera de Calpena seguía siendo prometedora y la tarde del 13 de enero de 1929, en el citado teatro de Verano tuvo lugar una velada pugilística con la participación de pesos moscas, gallos y welter, organizada por el promotor Sr. Francés. El quinto combate de la tarde, calificado por la prensa de la época como combate “monstruo”, se deshizo a seis rounds de tres minutos cada uno, entre el madrileño Pedro Buendía, que venía con un palmarés de dos victorias y una derrota y Paco Calpena, que llevaba a sus espaldas once victorias, dos derrotas y dos nulos como profesional.

En el primer round los rivales se estudiaron minuciosamente, se golpearon los flancos y el estómago, sin ningún golpe que fuese considerado como bueno. En el segundo round, Calpena se envalentonó y supo encajar varios golpes en la mandíbula de Buendía que sangró, librándose del KO gracias al oportuno golpe del gong. Salvado por la campana. El tercer round fue un franco dominio del púgil aspense que logró arrinconar en las cuerdas al madrileño, atizándole tan fuerte que el mánager de Buendía decidió arrojar la esponja a la lona, siendo declarado vencedor por abandono el León del Tarafa. El periódico El Luchador resumía que Buendía es un formidable golpeador, pero ante los martillos que tiene por puños el científico Calpena tuvo que darse por vencido”[3]

El último zarpazo del León

No se conoce cuál fue la música que amansó a la fiera,  pero el León del Tarafa peleó por última vez en su carrera el 27 de diciembre de 1930.  Se enfrentó a Julián Martínez Portugalujo, que venía con una serie de cinco ganados, nueve derrotas y tres nulos, en una velada en el teatro de Verano de Alicante. Por su parte, Calpena, arrastraba una racha infame. En las últimas fechas había incurrido en un combate nulo, el último disputado, y siete derrotas consecutivas. Además, por si fuera poco, acusaba un parón de seis meses sin pelear. No hay constancia de qué fue lo que hizo perder fuelle al titán áspense. Nada se conoce para poder determinar qué fue exactamente lo que hizo que aquel prometedor boxeador devaluara en apenas medio año todo su talento acumulado. Quién sabe, a menudo, los golpes más difíciles de esquivar los asesta la vida.

Nada de eso importaba ahora, todavía quedaba una última batalla y  la expectación bullía entre los asistentes al recinto. Cuando saltó al ring, el público brindó una larga ovación a Calpena. Nadie le había olvidado, y el respetable premiaba con sus sonoros aplausos las buenas tardes de boxeo que les había entregado el de Aspe. Tras ser reconocidos por el árbitro, y en medio de un gran silencio, sonó la campana. Ambos boxeadores se lanzaron a la lucha, dedicándose en primer lugar a tantearse. A mediados del primer round, Calpena se impuso sobre su contrario dominándolo por completo. En el segundo round aparecieron con más energía, se cogieron en un cuerpo a cuerpo, tenso y equilibrado que deshizo Calpena con un formidable golpe de izquierda, que acusó el vasco, pero reaccionando a tiempo consiguió nivelar la lucha. Aquel asalto acabó con una ligera ventaja de Calpena. Sin embargo, en los dos siguientes, el León, que últimamente había dejado de lado los entrenamientos, empezó a notar en sus músculos el largo periodo de inactividad. Gota a gota de sudor, la mejor forma física del contrario se fue imponiendo. Tras varios “cuerpo a cuerpo” que entusiasmaron al público con sus correspondientes cambios de golpes a media distancia, en el último round, el vasco consiguió dominar por completo al púgil aspense que se defendió como pudo. Pero el León no estaba dispuesto a arrojar la última toalla y, gracias a su coraje, todavía tuvo fuerzas para sacar su zarpa y terminar una lucha igualada. El Día aseguró que “El público acogió con grandes aplausos a los dos boxeadores tras el fallo del jurado que dio como vencedor a Julián Martínez”.[4] El rey de la selva del boxeo aspense había claudicado. Con 30 combates a sus espadas, 14 de ellos victoria, 12 derrotas y 4 combates nulos, el fiero León del Tarafa abandonó los cuadriláteros para volver a ser el mortal Paco Calpena sin que su cara llegara a adornar nunca los envoltorios de ningún caramelo.

Los combates

Fecha Oponente Lugar

Resultado

27/07/1926 Juan Marcos Centre Catalán, San Feliu de Llobregat Victoria Puntos
15/02/1927 Jim Oller Casa del Pueblo, Barcelona Derrota Puntos
25/01/1928 ¿ Montes Teatro Circo Olimpia, Barcelona Victoria Puntos
14/03/1928 ¿ Murray Nuevo Mundo, Barcelona Victoria Puntos
12/04/1928 Francisco Echarri[5] Nuevo Mundo, Barcelona Nulo
16/05/1928 Francisco Echarri Nuevo Mundo, Barcelona Victoria TKO
13/06/1928 Alejandro Coscuela Nuevo Mundo, Barcelona Victoria Puntos
03/08/1928 Jim Oller Nuevo Mundo, Barcelona Nulo
25/08/1928 Penalva Teatro Wagner, Aspe Victoria KO
30/09/1928 ¿ Morey Plaza de Toros de Alicante Victoria Puntos
20/10/1928 Pedro Sáez Cine Monumental–Salón Moderno, Alicante Derrota Puntos
11/11/1928 Santiago Reig[6] Teatro de Verano, Alicante Victoria RTD
25/11/1928 ¿ Escudero Teatro de Verano, Alicante Victoria KO
02/12/1928 ¿ Villar Plaza de Toros de Alicante Victoria TKO
26/12/1928 Chamorro Teatro de Verano, Alicante Victoria Puntos
13/01/1929 Pedro Buendía Teatro de Verano, Alicante Victoria TKO
20/01/1929 Jaime López Teatro de Verano, Alicante Derrota Puntos
17/03/1929 Jaime López Teatro de Verano, Alicante Derrota Puntos
14/04/1929 ¿ Galiano Plaza de Toros de Alicante Victoria TKO[7]
21/04/1929 ¿ Morey Plaza de Toros de Alicante Nulo
09/06/1929 Jesús Arranz Plaza de Toros de Alicante Victoria KO
28/07/1929 Paco García Lluch Teatro de Verano, Alicante Derrota TKO
07/08/1929 Jesús Arranz Campo de la Ferroviaria, Madrid Derrota Puntos
18/12/1929 Fausto Ortego Nuevo Mundo, Barcelona Derrota Puntos
27/12/1929 Gabriel Quincoces Nuevo Mundo, Barcelona Derrota Puntos
01/02/1930 Agustín Matamoros Ateneo Obrero, Badalona Derrota Puntos
14/03/1930 Joe Moran Nuevo Mundo, Barcelona Derrota DQ
23/04/1930 José Habir Nuevo Mundo, Barcelona Derrota Puntos
12/06/1930 ¿ Montes Plaza de Toros de las Arenas, Barcelona Nulo
27/12/1930 Julián Martínez Teatro de Verano, Alicante Derrota Puntos

 

 


[1] Francisco Calatayud Gil y Antonio Pavía Muñoz.

[2] El Luchador, 28/08/1928.

[3] El Luchador, 14/01/2929.

[4] El Día, 29/12/1930. El Diario de Alicante, 29/12/1930.

[5] Echarri no pudo continuar debido a un corte en el ojo.

[6] Retirado en el cuarto asalto por lesión en una mano.

[7] Título de campeón de peso welter de Alicante

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